Lunes, 21 de septiembre de 2009

A. INTRODUCCIÓN

La interacción de los hombres tiene como un gran medio social vinculante, la presencia de los llamados “documentos escritos”, que le permiten consolidar o acreditar situaciones diversas. Es el caso de aquellos que nos sirven de una parte como medio para identificarnos, por otra para acreditar actos públicos o privados, como también podría ser el de plasmar hechos o datos, entre otras finalidades.

Es en éste sentido, que los documentos escritos de mayor complejidad criminalística, son aquellos que van a contener como elemento “validante” del acto que representan, la denominada “Firma” del o los obligados o intervinientes. Así, por ejemplo, tenemos la firma del funcionario responsable, en una Resolución –Judicial, administrativa o de otra índole-; de la persona titular de un documento de identidad –Pasaporte, Carné de Extranjería, Documento Nacional de Identidad, etc.-; de los celebrantes de un Acto Jurídico -como puede ser un Contrato de locación de servicios, de compra venta, de alquiler, etc.-; y así, de ésta forma nos vemos envueltos en un universo de documentos escritos, que en su mayoría tienen como parte primordial “una o más firmas”.

Gran parte de los conflictos sociales se ven comprometidos con la veracidad de lo que ese documento escrito representa y para cuando el llamado a reconocer su firma, expresa que ésta “no lo es”, entonces surge un problema bastante delicado con implicancias que suelen ser aún mayores. ¿Qué nos queda entonces por hacer ante éste hecho?. Por suerte contamos con una “disciplina” para unos y “ciencia” para otros, sea cual fuere el caso, se vale de conocimientos y técnicas de análisis, que permite informarnos en cuanto a la firma controversial, si se encuentra comprendida en alguna de las tres calidades que enunciamos a continuación:
Saber si la firma negada, es una firma “Adulterada o Disfrazada” (es decir, que proviene del puño gráfico de la persona a la que le está siendo atribuida, pero que no guarda estrecha relación de semejanza con la firma que aquella tiene desarrollada para ser empleada en todos sus actos; y, que se constituye en su identidad gráfica pública o privada)
firma “Falsa” (cuando ésta proviene del puño gráfico de persona distinta a la del titular, respecto de quien se pretende adjudicar el origen);
firma calificada como “Auténtica” (que efectivamente proviene del puño gráfico de su titular y guarda relación evidente con su identidad gráfica)[1] , en suma, este cuerpo de conocimiento al que nos estamos refiriendo recibe en nuestro medio el nombre de Grafotecnia” (“…Por esto, con sus principios, normas y leyes generales, la Grafología tomó ya un aspecto indiscutiblemente científico. Los métodos de identificación se fueron perfeccionando y lograron cobrar organismo propio y apto para las experiencias probatorias más indispensables en todos los pueblos y en todas las legislaciones. Modernas aplicaciones fueron informando el sistema; se sentaron bases que progresivamente sirvieron para la más adecuada manera de diferenciar todas y cada una de las escrituras o manuscritos y se preparó así camino a una nueva ciencia, calificada con el nombre de Grafotecnia, que es la misma Grafología, ya desarrollada por su propia obra y con fines puramente prácticos [2]…&rdquoGui?o.




En todo caso y a modo de ilustración, debemos saber que ésta rama del saber humano aún viene siendo objeto de una particular controversia y ésta se encuentra circunscrita al hecho de que aún no se tiene consenso en cuanto al término que la defina con propiedad; por ello es que en unas sociedades suele conocérsele como Grafotecnia, Grafística, Grafocrítica, Grafoscopía, Pericia Caligráfica, Documentoscopía, Documentología, etc., lo que en realidad no tiene gran significancia, puesto que se conoce el “Objeto de estudio”, siendo al menos un punto de partida (“Puesto que todos los términos que se definen son definidos mediante otros términos, es evidente que el conocimiento humano debe siempre contentarse con aceptar algunos términos como inteligibles sin definición, con el fin de tener un punto de partida para sus definiciones”. BERTRAND RUSSELL [3] ). Pero sí, está el hecho de tenerse disponible un cuerpo de doctrina, así como la existencia de métodos, procedimientos y técnicas propias de éste dominio, que permiten llegar a una conclusión categórica, que resuelva el problema materia de controversia; y no nos deje como en un principio o peor aún.

Justamente ésta problemática, bastante común en nuestro medio, y que de seguro lo es también para otras sociedades, es de la que nos haremos cargo durante el desarrollo del presente artículo, interés que pongo en él desde hace algún tiempo y que resulta de una investigación experimental teórico-aplicativa, en la que he actuado como observador participante, esperando sea de interés y utilidad para el lector, cuando no de punto de partida para sus propias investigaciones.

B. ANTECEDENTES

01. En cuanto al marco teórico al respecto

¿Qué conocimiento nos da las pautas necesarias para la solución de ésta problemática surgida a raíz de la negativa para reconocer la autoría de una firma?.
Como bien lo tenemos expresado, corresponde su temática al conocimiento Grafológico que se constituye en parte del dominio de la Grafotecnia, que entre otras cosas, nos permite informarnos sobre las circunstancias particulares que confluyen en cada persona para lograr ese producto escrito denominado “Firma”.

Para llevar a cabo una investigación criminalística de índole grafotécnico, se debe en principio “delimitar el problema objeto de estudio”: Nos referimos a establecer si una firma es “Adulterada o Disfrazada”, si es “Falsa” o por último establecer si corresponde a una firma “Auténtica”. Problema que en todo caso podríamos identificarlo como sigue: ¿La firma que aparece suscrita a nombre de la persona “X”, proviene de su puño gráfico?. Ya sabemos que en materia de investigación científica, los problemas se enuncian como interrogación.

Como consecuencia de ello, el Perito Grafotécnico tendrá que elaborar la correspondiente “Hipótesis de Trabajo” que muy bien puede quedar redactada así: “La firma dubitada suscrita a nombre de «X», proviene del mismo puño gráfico de la persona que con el nombre de ésta ha suscrito las firmas de comparación” (hipótesis afirmativa).

Y, en adelante, no nos queda sino discurrir por el Método General de la Investigación Científica, adaptado al Examen Grafotécnico. Investigación que necesariamente debe de tener en consideración a ese gran “Marco Teórico” disponible, analizando las Variables, como sus Indicadores; valiéndonos además de los instrumentos más adecuados que nos permitan obtener los datos suficientes que habrán de ser interpretados y sistematizados para, de ésta manera, “Verificar el cumplimiento o no de la hipótesis”, lo que de hecho dará solución al problema surgido.

Para llegar a una “Conclusión Categórica” (de confirmación o rechazo de la hipótesis); es indispensable que las denominadas “Muestras de Estudio”, que no son sino, por una parte, la “Muestra Dubitada” (que puede estar dada por una o más firmas); y, por la otra la “Muestra de Comparación” (que a veces puede corresponder a una o más firmas, ofrecidas con ese objeto y según sea el caso), reúnan condiciones técnicas de “Idoneidad”, es decir, tenemos que comprobar que el estado en el que se encuentran, permitirán que éstas muestras sean “aprovechables” para practicar un examen adecuado; caso contrario, el Perito Grafotécnico, no estaría en condiciones de emitir pronunciamiento categórico alguno, remitiéndose como consecuencia de ello a la formulación de una “Conclusión Abstensiva” (cuando no se cuenta con los elementos necesarios para un estudio adecuado [4]), ya que la condición de las muestras o mejor dicho su idoneidad, se ha visto afectada.

02. Hechos fácticos

No es de extrañar, que durante investigaciones de índole policial con participación del Ministerio Público; y, posteriormente Judicializadas (Vía Penal); como también en Procesos Civiles o tal vez Laborales, entre otros (que pueden ser los Administrativos), nos encontremos con “Peritajes o Informes Grafotécnicos contradictorios” elaborados por “Peritos”, que se entiende han tenido similar formación grafotécnica, sobre todo en cuanto al empleo de la doctrina vigente, la misma que versa sobre aspectos sustanciales referentes al procesamiento de las “Muestras” objeto de estudio.

Estos casos hoy en día suelen ser muy comunes, al menos en nuestro medio, en los que más de una persona luego de enterarse del resultado, se formula la siguiente pregunta: Pero, ¿A qué se debe ésta controversia?; y, esto se torna más complicado cuando los Peritos o Expertos, son llamados para informar sobre los Métodos y Técnicas utilizados por cada uno de ellos para llegar a esas conclusiones finalmente contradictorias, “luciéndose” ante la autoridad competente, informando sobre “las diferencias” o “las similitudes” identificadas por ellos, entre ambos grupos de muestras, lo que les permitiera llegar a concebir con que son “Falsas” o “Auténticas”; y, que luego del conocido “Debate”, ninguno modifica su parecer, manteniendo su posición; circunstancias en las que el operador pertinente, deberá de esperar una tercera opinión, que para colmo de males, puede ser justamente “una tercera opinión”, diferente a las anteriormente citadas.

Para corroborar lo dicho, traigo a colación otro ejemplo, de un caso que llegó a mi conocimiento, en el que habiendo dos “Firmas Dubitadas” suscritas a nombre de una persona “XX” inexistente (hecho que fuera acreditado fehacientemente), once (11) peritos que intervinieron tanto de modo “Oficial”, como “De parte”, emitieron opiniones discordantes.El caso es el siguiente. Se trata de los documentos “A” y “B”, en los que como repito, aparece la firma suscrita a nombre de la persona “XX” inexistente. Se presume que estas dos firmas, tal vez podrían provenir de algunas de las personas: “PP”, “QQ” o “RR”. Un primer Perito al que nombraremos como 01, emite su pronunciamiento diciendo que las firmas de los documentos “A” y “B” fueron hechas por la persona “PP”. Posteriormente los Peritos 02 y 03, se pronuncian como que la firma puesta en el documento “B”, proviene de la persona “PP”, omitiendo pronunciarse sobre la firma puesta en el documento “A”. En fecha posterior, los Peritos 04 y 05, más bien concluyen que las firmas de los documentos “A” y “B”, fueron hechas por la persona “QQ”. Siguiendo el séquito, los Peritos 06 y 07, ratifican lo dicho por los Peritos 04 y 05. Luego intervienen los Peritos 08 y 09; y se pronuncian en el sentido de que la firma que aparece en el documento “A”, no proviene de la persona “QQ”, omitiendo pronunciamiento alguno respecto de la firma puesta en el documento “B”. Finalmente aparece el aporte de los Peritos 10 y 11, que concluyen categóricamente que las firmas puestas en los documentos “A” y “B” suscritas a nombre de la persona “XX”, provienen del puño gráfico de la persona “RR”. ¿Qué les parece?. Cuando llegó el caso a nuestras manos, el funcionario a cargo sólo quería saber ¿Qué pasó?. Lo que complicaba el asunto, es que ocho (08) de los Peritos, provenían de una misma formación (misma entidad, de la que somos conocedores en cuanto a su didáctica); y, de los otros tres (03) Peritos, dos (02) pertenecían a la misma entidad laboral que los otros ocho (08) Peritos; y, el tercero, junto con los dos (02) antes citados, provenían de otra formación en materia de Grafotecnia, se entiende más actualizada. Pero en todo caso, la totalidad de los Peritos intervinientes, tenían cabal conocimiento de lo que las técnicas de estudio recomiendan para éstos casos en materia de Grafotécnica.

Un segundo caso es aquel en el que los Peritos a cargo del pronunciamiento pericial, contando con cinco (05) firmas dubitadas contenidas en igual número de Cheques bancarios, de cuentas distintas, fueron estudiadas teniéndose como una “única firma de comparación”, la contenida en una Escritura Pública, con cuatro años de antigüedad a las fechas de los cheques controvertidos (la persona de quien se estimaba era la firma, había fallecido a los pocos días del giro de los cheques, no contándose con otras firmas para estudio). En el presente los Sres. Peritos eran dos, opinando que las firmas de los Cheques bancarios eran “Falsas”.

Por último, otro Perito, se pronunció respecto de una (01) “Firma dubitada” de una fecha “x”, teniendo como patrón de confronte también una (01) sola “Firma de comparación”, pero de ocho (08) años posteriores a la data de la anterior.

¿Cómo explicar lo sucedido?.

La explicación, para ambos casos, fue muy simple. Los peritos no tomaron en consideración alguna, la determinación de la “idoneidad de las muestras de comparación”.

Además de estos casos, existe también otra gran gama de pronunciamientos periciales grafotécnicos, extremadamente controversiales, en los que las muestras de comparación “son idóneas”; pero la interpretación de los signos, ha sido completamente equivocada.

Seguidamente veremos lo que la doctrina prevé en cuanto a la determinación de “idoneidad” respecto de las muestras de comparación que habrán de ser objeto de estudio grafotécnico.

C. IDONEIDAD DE LAS MUESTRAS DE COMPARACIÓN (FIRMAS) PARA UN ANÁLISIS GRAFOTÉCNICO

01. Aportes doctrinarios

En principio, es necesario saber si los parámetros bajo los que deben de ser examinadas unas muestras manuscritas –entre éstas las firmas-, son propuestos hace mucho o corresponden a una data reciente.Evitando extendernos sobremanera, citaremos lo que nos dicen algunos tratadistas del tema en particular; y, para ser más didácticos, lo haremos cronológicamente:

a. FÉLIX DEL VAL LA TIERRO (1956):

“Una consecuencia inmediata se desprende de lo dicho: el estudio de una firma sólo se puede hacer acertadamente cotejándola con otras firmas. La firma que hay que estudiar se llama dudosa; las que sirven de cotejo son las indubitadas. Para realizar este cotejo, el perito debe procurarse el mayor número posible de firmas indubitadas, coetáneas de la dudosa, y a ser posible realizadas en las mismas condiciones de papel (calidad y dimensiones), pluma, tinta y espacio disponible; ya sea en documentos públicos o privados, ya sea obtenidas ex profeso en un cuerpo de escritura. [5]

Para ajustarnos a nuestro tema, tenemos entonces que el tratadista considera como “Requisitos técnicos” de las “Muestras de Comparación”, los siguientes: Suficiencia, Coetaneidad; y, Equicircunstancialidad; la explicación de éstos términos la veremos al final de éste punto.

b. JEAN GAYET (1965)

“Piezas de comparación.a) Escritos «espontáneos»Deben ser los más numerosos posible, de origen indubitado y de época aproximadamente igual a la del texto de autos… [6]

En éste caso, éste autor consigna los “Requisitos técnicos” para las “Muestras de Comparación”: Espontaneidad, Suficiencia, Fiabilidad; y, Coetaneidad.

c. ANDRÉS MEYNIEL ROYÁN (1992)

“Antes de nada, recordaremos que en todo cotejo hay dos tipos de documentos, o dicho con mayor precisión, dos tipos de grafismos, dubitado e indubitados…

Según el criterio técnico, desde el punto de vista grafocrítico, los documentos indubitados han de reunir, a ser posible, para su validez como muestra comparativa, las siguientes características:

III.2.1. Ser originales…Las reproducciones no permiten…

III.2.2. Ser espontáneos…

Es, pues, importante que sean preferentemente escritos improvisados, ni dictados, ni copiados, ni siquiera memorizados.

III.2.3. Estar hechos en condiciones normales…

III.2.4. Ser coetáneos La evolución de las personas a lo largo del tiempo, es algo que se da a nivel físico, ideológico y psíquico, siendo la grafía fiel reflejo de dichos cambios, modificándose paralelamente, por lo que entre dos grafías, cronológicamente distantes, pueden darse diferencias importantísimas, fruto de la evolución mencionada de la personalidad y de enfermedades significativas aparecidas con el tiempo, que hagan casi inviable su identificación. Esto es aún mucho más evidente en la firma, síntesis de la personalidad de cada individuo.

III.2.5. Ser extensos…

III.2.6. Ser numerosos

Es evidente también que a mayor número de muestras indubitadas, mayor número de posibilidades de cotejo… [7]

En el presente caso, se consideran significativamente: Originalidad, Espontaneidad, Coetaneidad, y Suficiencia.

d. FRANCISCO ANTÓN BARBERÁ; y, FRANCISCO MÉNDEZ BAQUERO (1998)

“Determinación del grado de idoneidad de las piezas sometidas a dictamenEn este aspecto debemos precisar sí los escritos:- Tienen la extensión suficiente- Son originales- Son coetáneos entre sí- Tienen rasgos gráficos con valor identificador en cantidad suficiente- Son espontáneos…” [8]

Estos autores, consideran los siguientes “Requisitos”: Originalidad, Coetaneidad; y, Espontaneidad.

e. LUÍS G. VELÁSQUEZ POSADA (2004)

“3. Material de examen

Antes de adentrarse en análisis grafonómicos y signaléticos es preciso cerciorarse de que se cuenta con material idóneo para el efecto. Hay que empezar distinguiendo, en este orden de ideas, dos clases de documentos y grafismos: los dubitados o cuestionados, y los indubitados.

La primera condición que debe reunir el material indubitado de comparación es la autenticidad… La certeza en la autenticidad de la muestra, en consecuencia, es de importancia vital…

La abundancia de material permite al experto apreciar con detalle las diferentes características del grafismo genuino, descartando formas y rasgos puramente adventicios y accidentales…

La adecuación o similitud consiste en reconstruir, en la medida de lo posible, las circunstancias en que se presume fue elaborado el documento o grafismo cuestionado…

La contemporaneidad es otro de los requisitos importantes del muestreo… Las innegables variaciones de la escritura con el paso del tiempo exigen, pues, un material de estudio perteneciente a fechas próximas a la presunta del grafismo cuestionado…

La espontaneidad es otra exigencia, obvia por demás, sin la cual difícilmente podrá tenerse éxito en la identificación…

Los documentos y manuscritos materia de estudio pericial deben ser suministrados en su original y sólo por excepción en fotocopia o fotografía… ”[9]

En el presente caso, el tratadista prevé los siguientes: Suficiencia, Homología, Contemporaneidad, Espontaneidad; y, Originalidad.

f. JOSÉ DEL PICCHIA (h), CELSO M. R. DEL PICCHIA; y, ANA MAURA G. DEL PICCHIA (2006)

“3. Patrón gráfico de comparación

En la Grafoscopía –el capítulo más importante de la Documentoscopía-, los patrones son prácticamente obligatorios y de uso diario.

El perito debe saber elegirlos. De la buena selección y aceptación de los patrones depende, en la mayor parte de los casos, el éxito del examen grafotécnico, garantizando una conclusión correcta.

De ahí la importancia de su conocimiento y, principalmente, de los requisitos que se deben obedecer.

En general, los patrones gráficos de confronte deberán satisfacer cuatro requisitos:

a) Autenticidad

b) Adecuación

c) Contemporaneidad, y

d) Cantidad… [10]

De lo expresado por los autores, identificamos los siguientes: Fiabilidad, Equicircunstancialidad, Coetaneidad; y, Suficiencia.

g. POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ (2006)

“3. Requisitos técnicos que deben reunir las muestras grafotécnicas

a. Originales

Las muestras incriminadas y las de comparación no deben ser fotocopias, fotografías, fax, impresiones computarizadas, etc.

b. Espontáneas

Trazadas en documentos públicos, privados y de identidad del individuo, para evitar el disfrazamiento gráfico.

c. Coetáneas

Que hayan sido realizadas en la misma época del documento dubitado o próximamente anteriores y posteriores a la data de éste.

d. Homólogas

Se deben comparar elementos de similar forma y estructura, firmas con firmas y manuscritos con manuscritos en sus diferentes variedades respectivamente.

                          

                         DUBITADO         INDUBITADO



e. Suficientes

Involucra la calidad y la mayor cantidad posible de muestras mediante las cuales pueda determinarse la presencia y persistencia de las características gráficas individualizadoras.

f. Fiables

Que exista certeza que proviene de su titular, que sean honestas, que estén vigentes y que no posean alteraciones fraudulentas.

g. Equicircunstanciales

Que se encuentren trazadas en documentos similares, el mismo espacio gráfico y con igual instrumento escribiente.” [11]

Para completar la identificación de los “Requisitos Técnicos”, para el caso de ésta Institución Policial, tenemos: Originalidad, Espontaneidad, Coetaneidad, Homología, Suficiencia, Fiabilidad; y, Equicircunstancialidad. Al respecto, preferimos emplear el término de “Autenticidad” en reemplazo del término “Fiabilidad”.

Como es de apreciar entonces, la doctrina es rica en cuanto a considerar que las “Muestras”; y, particularmente las “De Comparación” o “Indubitadas”, etc., tienen que reunir condiciones particulares para poder ser objeto de un estudio de identificación y contrastación de características.

Entonces, los Sres. Peritos Grafotécnicos, Documentoscopistas, Caligráficos, etc. tienen en ésta doctrina, las bases y fundamentos suficientes para que al momento de llevar a cabo su estudio pericial, se ciñan a lo que aquella prevé, de tal forma que lleguen a conclusiones valederas.

02. ¿Qué ha ocurrido en la práctica?

Tomando en cuenta los casos propuestos en el presente, como aquellos otros que han sido objeto de estudio particular, lo que viene ocurriendo es que la gran mayoría de los Sres. Peritos, han omitido lo que la doctrina nos tiene previsto en cuanto a la “Idoneidad de las muestras de comparación”, aplicando cada uno de ellos de modo totalmente arbitrario el proceso de “Calificación de Idoneidad” para las muestras materia de estudio.

Se trata entonces que las muestras de comparación no son en cuanto a su calidad congruentes con lo señalado, circunstancia que conduce a los Peritos a llegar a errores de interpretación, y por consiguiente a conclusiones nada ajustadas a la verdad, con perjuicio de alguna de las partes en el proceso; pero perjuicio provocado por los Peritos Grafotécnicos intervinientes.

En suma, trabajaron con “MUESTRAS NO IDÓNEAS”. Esto no es sino signo de falta de calidad profesional, ya que no pretendo dar otra interpretación a ésta forma de proceder, que podría más bien lindar en lo delictivo, hecho que me rehúso a aceptar.

D. CONCLUSIONES

01. Dentro de la gama de los estudios que son del dominio de la Grafotecnia, se encuentra el relacionado con el examen de “Firmas” controversiales, a las que se les puede atribuir como consecuencia la calidad de ser “Adulteradas o Disfrazadas”, “Falsas” o “Auténticas”.

02. Para lograr la identificación de alguna de éstas calidades, se requiere del estudio comparativo de las características identificadas tanto en la “Muestra Dubitada” (Cuestionada, controvertida, etc.), como de las “Muestras de Comparación” (De cotejo, indubitadas, auténticas, etc.), las que luego de ser confrontadas, conducen a un resultado que se manifiesta como “Conclusión” del pronunciamiento pericial.


DUBITADO                                           INDUBITADO




03. Es de particular significancia, que las “Muestras de Comparación”, deban de tener la calidad de “IDÓNEAS” para llevar adelante el examen pericial, caso contrario “NO SERÍAN IDÓNEAS”.

04. La condición técnica de “Idoneidad”, es adquirida por las “Muestras de Comparación”, si es que reúnen los “Requisitos Técnicos” que la doctrina tiene previsto para éstas, como son: Ser originales, ser espontáneas, ser coetáneas, ser homólogas, ser suficientes, ser auténticas; y, ser equicircunstanciales, como muy bien lo ha incorporado el Manual de Criminalística de la Policía Nacional del Perú.

05. Suele ser común, que los Sres. Peritos Grafotécnicos, no trabajen con “Muestras idóneas”, soslayando sobremanera las exigencias doctrinarias, dejando a su libre albedrío tal calificación de idoneidad.

06. Es imprescindible, que quien tiene que calificar el mérito probatorio de éstos pronunciamientos periciales, no soslaye éste asunto, ya que de lo contrario, estaría tolerando la arrogancia e ineficiencia de éstos peritos.

El tema que aquí presento, no pretende estigmatizar o perjudicar la imagen de aquellos que siendo llamados a poner en práctica lo mejor de su saber y entender, así no lo hacen; sino, servir de alerta para aquellos que poseen la facultad de supervisión de los mismos y exigirles que cumplan con lo que su doctrina plantea, bajo apercibimiento de ser apartados de la función en ellos encomendada, en bien de una sociedad más transparente y más justa.

[1] RODRÍGUEZ REGALADO, Pablo Alfonso, “La Prueba Pericial Grafotécnica en el Proceso Civil”, Tipografía EL ALBA, Arequipa-Perú, 1996, p. 16 (véase: a. Exámenes para identificar el origen gráfico).

[2] POSADA ANGEL, Alberto, “Grafología y Grafopatología”, Paraninfo, Medellín-Colombia, 1977, pp. 28-29.

[3] COPI, Irving M., “Introducción a la Lógica”, Eudeba, Cuarta Edición, Bs. Aires-Argentina, 2000, p. 123.

[4] RODRÍGUEZ REGALADO, Pablo A., “La Prueba Pericial Grafotécnica en el Proceso Civil”, Editorial EL ALBA, Arequipa-Perú, 1996, pp. 18-19.

[5] VAL LA TIERRO, Félix Del; “Grafocrítica”, Editorial Tecnos, Madrid-España, 1956, p.122.

[6] GAYET, Jean; “Manual de la Policía Científica”, Editorial Zeus, Madrid-España, 1965, p.395.

[7] MEYNIEL ROYÁN, Andrés; “Tratado de Grafocrítica”, Editorial Trivium, Madrid-España, 1992, pp. 66-69.

[8] ANTÓN BARBERÁ, Francisco; y, MÉNDEZ BAQUERO, Francisco; “Análisis de textos manuscritos, firmas y alteraciones documentales”, Tirant lo Blanch, Valencia-España, 1998, p. 179.

[9] VELÁSQUEZ POSADA, Luís G.; “Falsedad documental y laboratorio forense”, Ediciones La Rocca, Bs. Aires-Argentina, 2004, pp. 772-781.

[10] PICCHIA, José Del; PICCHIA, Celso M. R. Del; y, PICCHIA, Ana Maura G. Del; “Tratado de Documentoscopía-La Falsedad Documental”, Ediciones La Rocca, Bs. Aires-Argentina, 2006, pp. 104-113.

[11] POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ; “Manual de Criminalística”, Servicios Gráficos JMD, Lima-Perú, 2006, pp. 493-494.

Publicado por Pablo A. RODRÍGUEZ REGALADO


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Publicado por Asecrimf @ 20:35  | Documentolog?a
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Mi?rcoles, 16 de septiembre de 2009

Las inspecciones oculares de campo, no siempre es todo lo que vemos, ni tampoco lo vemos todo. Las reconstrucciones de hechos delictivos, es complicada, difícil de encajar las piezas, pero no debemos arrojar la toalla, costará más tiempo, pero al final daremos con la solución. Apoyo el dicho este: "no hay crimen perfecto, sino una mala investigación". Decía LERIE: "El indicio, testigo mudo, jamás miente"

Quiero contar un caso, de los que cualquier criminalístico se habrá encontrado en infinidad de veces, pretendo con ello, que gracias a la insistencia, paciencia y como dice nuestra deontología profesional, "amor al trabajo", se finalizó al menos con el convencimiento probatorio y moral de lo ocurrido.

En una noche, ya entrando en la primavera, me avisan de que, en una vivienda de una localidad de mi distrito, había ocurrido al parecer un suicidio. Después de recoger mí inseparable maletín, que bien grande es, y siempre me quedaba pequeño para todo lo que quería meter.

En la vivienda, propia de un pueblo, por sus exageradas medidas de los habitáculos, ya en el patio, donde me habían indicado los testigos del hallazgo, yacía la víctima. Como el hall y resto de la morada, el patio no tenía nada que envidiar, exageradamente grande,  Dividía esta zona una lujosa arquitectura de ladrillos vistos, de esos de la época que se hacían con adobe y a mano; unos arcos de medio punto que se unían entre sí por unas jardineras de donde salían plantas de parras que con gusto, fueron enredando los arcos y aledaño.

Como en el resto de la vivienda, se notaba un cierto abandono de limpieza, donde en el patio por estar más expuesto a las inclemencias del tiempo, se apreciaban por los riples u ondulaciones la dirección del viento que, con mayor frecuencia proyectaba la arena que arrastraba éste, en el lugar.

Sobre el arco principal, por ser el de mayor altura, pendía atado por el cuello el cuerpo sin vida de un barón, de unos 50 a 55 años, grueso, de poca estatura, descalzado de ambos pies. En una observación rápida, si bien no habían muchos elementos que estudiar; en el ante patio se vio unas zapatillas sin taloneras sobre el suelo, colocadas longitudinalmente a la víctima, por detrás del cuerpo, una silla con apoya brazos o butaca de plástico/resina, típicas de las terrazas y/o bares, de color blanco, a un lado una mesa rectangular con cinco sillas a juegos, colocadas tres a un lado y dos al otro, inequívocamente se podría aventurar que, la butaca que faltaba era la que se encontraba por detrás del difunto tumbada sobre el suelo.

En un principio no había más detalles dignos de mención que no formara parte del mecanismo de la muerte o que nos desvelara algún indicio del trágico suceso, como la llamada "carta al Juez" y otros de esta índole. Los brazos/muñecas no estaban atados, no presentaba signos externos de luchas/defensa o violencias. Al estudio más detallado sobre la atadura que suspendía al fallecido, que lo formaba un conductor eléctrico del tipo antihumedad, de color gris, que si bien no medí la sección de los hilos, pude ver que se trataba de un cable de 2x1'5 milímetros, el mismo se encontraba apoyado en el centro del arco descrito, un par de nudos cerraba el lazar que rodeaba su cuello, pero…., había algo que me llamó poderosamente la atención y que me hizo cambiar del "tan innegable suicidio". Se trataba precisamente del cable eléctrico, tenía unos siete u ocho metros de largo y en toda su extensión, rodeaba todos los pequeños arcos, maceteros y ornamentos de la repetida mediana, con el objeto de sujetar el peso del cuerpo, se podía decir que, de esta manera, estaba siendo atado el cable, entendí que el autor del enrollamiento, "entendía poco de nudos". 


                                                    



Al finalizar los nudos del cable que rodeaba su cuello, éste extremo, era corto, al menos eso me pareció; mi primera pregunta ¿Cómo consiguió hacer esos nudos y después atar el extremo del cable?. Ya se me hacía difícil, poder inclinar la balanza hacia el lado del suicidio u homicidio. Daba la impresión de que lo subieron al sillón y al más estilo de un western americano, arrojaron el cable por el arco y tiraron de él, posiblemente por no saber anudar, el supuesto "verdugo", enrolló el cable de la manera descrita para que se sujetara.

En todas las inspecciones oculares, a la llegada nos parece una cosa y según estudiamos las pruebas y elementos que los rodean, vemos otra. Así que sin pensarlo, empiezo de nuevo por el antepatio y deteniéndome y recreándome en lo primero que se ve, esto es, las dos zapatillas. Estaban colocadas haciendo casi un ángulo resto, su vértice serían las punteras, la derecha montaba sobre la izquierda, me pareció curiosa esa posición. Me dirijo a la butaca que estaba caída sobre el suelo, en la que se supone se subió para poder completar el mecanismo. Observo sobre el asiento y por la parte del borde externo, dos huellas de calzado, la izquierda se notaba la silueta y dibujo de la suela muy nítida, pero la derecha, se deslizaba desde el borde exterior al interior del asiento. Todo marcado por la arena reseñada que "alfombraba" el patio.

Uniendo ambos elementos, la posición de las zapatillas y el resbalamiento producido por el calzado de la derecha, estaba siendo claro que, el finado, se impulsa hacia el vacío con la pierna izquierda hacia delante y con la derecha hace el apoyo para el impulso (momento en que cae al suelo la butaca), así, la zapatilla del lado izquierdo llega antes al suelo que la derecha, posteriormente y debido al lanzamiento, cae la chancleta del pie derecho. Si situamos al cuerpo y calzado en la misma línea, coinciden perfectamente. Posteriormente compruebo que las huellas de calzado sobre el asiento, coinciden con las suela de las chancletas.

Me pareció que esto estaba claro y lo di como bueno, pero aun quedaba entender el enrollamiento del cable tan exageradamente largo, pues simplemente con anudarla en el pilar del arco, sería bastante. Siguiendo el recorrido con las vueltas y enrollamientos, apreciando que había tallos de la parra unidas al conductor eléctrico, evidentemente, el mismo, ya llevaba tiempo en aquel lugar. No obstante y por aquello de la curiosidad, y por ende, comprobación, lo seguí hasta dar con el extremo opuesto. Terminaba en un enchufe aéreo bifásico, estaba sujeto a un clavo en la pared de un cuarto próximo, junto a un enchufe hembra atornillado a la pared; comprendí en seguida que aquello estaba siendo utilizado como alargadera.

Al llegar la comisión Judicial, se pudo rescatar el cadáver, que presentaba por fricción una quemadura sobre el cuello del mismo ancho que el cable resellado, me indicaba que el nudo se lo había hecho sobre la zona de la garganta y por la gravedad, éste dio la vuelta aprisionándole el cuello.

Sólo me quedaba inspeccionar los nudos para ver como pudo hacerlo tan próximos al extremo del cable, comprobando que se habían hecho más hacia arriba, pero por la dureza del material no pudo apretar lo suficientemente para soportar su peso, por lo que al tirón, éste se deslizo hasta el extremo en el cual quedó bloqueado. Las puntas y funda estaban recientemente cortadas, por el cizallamiento que presentaba, se había hecho de una sola vez y con alicates de cortes, digo esto, por la inclinación con respecto al cable y por el aplastamiento que presentaba al principio del mismo.

Un caso resuelto de suicidio, que en posteriores investigaciones, fue una muerte anunciada por el estado mental del finado. En la autopsia no aparecieron otras causas que el suicidio por ahorcamiento.

RECOMENDACIONES:

En muchas ocasiones el homicida intenta modificar el escenario del crimen, para "orientar" al investigador a pensar en otras causas o hacia otros autores, detalles estos, que se debe tener en cuenta siempre y en todos los casos a investigar.

Nunca debemos estudiar una escena en su conjunto, si antes no se ha desmenuzado por separado, nos daremos cuenta que, el lugar del suceso será diferente visto desde una perspectiva y otra.

Finalizado el exhaustivo examen del lugar y se haga la hipótesis correspondiente, las piezas que no encajen, no se debe "ajustar" o "colocar" en el lugar que más interese al relato de lo que decimos ha ocurrido, será un grave error que pondrá la investigación en peligro.

Tener presente las opiniones de los demás que, con buen fin, intentan ayudar. No obcecarse con las pruebas, indicios y vestigios que no estén comprobadas fehacientemente.

Por: JUAN HELLÍN
Criminalista.


Publicado por Asecrimf @ 21:19  | Ciencias Criminal?stica
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Lunes, 14 de septiembre de 2009


 Conceptos. 

El documento dubitado (dubitado, dudoso, cuestionado, de examen, etc.), es el objeto de pericia, para el análisis   intrínseco, extrínseco y cotejo, para establecer la autenticidad o falsedad de este documento. Este documento es, en general, el iniciante de la causa judicial.

 Fundamentalmente hay que exigir trabajar con elementos originales, en casos excepcionales y por no poder contar con elementos originales, se puede trabajar con copias carbónicos,  fotocopias, etc.

 El documento dubitado, es sumamente importante  y fundamental por lo que se debe tener ciertos recaudos:

Máxima seguridad en su custodia,

Mínimo manoseo,

- Evitar doblarlo, evitar costuras, o su deterioro,

- No modificar su superficie (por raspado, perforaciones, etc.)


 

CARACTERISTICAS   CASOS PARTICULARES.

 Escritura con mano izquierda:

Este es un aspecto que puede ser utilizado con fines fraudulentos en una falsificación. En este caso se pueden presentar dos estados:

- Que el perito posea escritos indubitados de la mano izquierda.

- Que solo tenga escritos normales o de la mano derecha. 

En el primero de los casos, cuya frecuencia es menor, resulta difícil hallar escritos espontáneos con la mano izquierda, a menos  que la persona sea zurda o ambidiestra. Cuando se pide el cuerpo de escritura, ante el perito, seguramente se resistirá a realizar el cuerpo de escritura con esta mano. A pesar de lo que el perito le insista.  En el caso de que el dubitado  sea de mano izquierda, y los indubitados sean de  la mano diestra se realiza la misma tarea, salvo impedimento.

 La escritura de  mano izquierda por una persona no habituada es inconfundible  por su torpeza en el trazado, y especialmente en los óvalos.

 Algunas características de la escritura  de la mano No diestra son:

- Numerosas concavidades.

- Caída de los barrados de las "t" y de las letras finales.

- Puntuación amplia y pesada.

- Óvalos mal ejecutados.

- Lentitud.

- Asiento de pluma anormal.

- Variación en la inclinación de los trazos a la derecha al principio, vertical en el medio y a la izquierda al final, esto debido a la dificultad de desplazamiento de la mano.

- Anomalía en el espaciado, más espaciado al principio y estrecho al final.

- Curva más amplias o en su inclinación.

- Enlaces temblorosos.

 Para analizar la escritura no diestra, será preciso estudiar su formación, en general, el movimiento normal del diestro es un movimiento dextrógiro, y se aleja del cuerpo. Mientras que en los zurdos este es siniestro giro y acercándose  al cuerpo.  Se puede intentar escribir con mano izquierda con el papel a 90º  con el margen superior del lado derecho. Pero siempre se observara la lucha con  el reflejo  normal de esta mano el que tiende alejarse del cuerpo. 

La escritura con mano NO DIESTRA, con mano experta, tanto si el encabezado se encuentra sobre el margen  izquierdo producen un movimiento de abajo hacia arriba, como si se encuentra en el margen derecho con movimientos de arriba hacia abajo, puesto que la mano pasa por  sobre lo que estaba recién escrito se producen borrones o corrimientos.

 En otro aspecto, si observamos al escribir con la mano izquierda  que la pluma toma posición inversa a cuando escribimos con la mano derecha, verificaremos  que el surco mas profundo es el trazado por el punto izquierdo y otra  opción es la escritura de mano derecha para la persona zurda, lo que tiene características similares.

 Ejecutando una escritura temblorosa, normalmente verificada en una falsificación por imitación veremos que los temblores son sumamente exagerados, mientras no exista  una patología  previa  del escribiente.

 Otro aspecto a tener en cuenta  en las adulteraciones  es cuando  se ejecuta la escritura  tipografiada. Puede ser de forma habitual o fortuita, que el causante firme así o no.

 Se pueden observar escritos indubitados tipografiados  o escritos indubitados normales  o caligráficos.

 En estos casos el perito debe  verificar  este tipo de escrituras con las mismas condiciones, tratando que el sospechoso  escriba en las mismas condiciones  y con un elemento de las mismas características.
 

Escrituras de parientes.

Esta denominación no corresponde solo aquellas personas unidas por lasos sanguíneos, sino también a las relacionadas por una larga convivencia. Existen semejanzas notorias en la escrituras de padres e hijos, o entre hermanos. Cuando hablamos de los elementos

Formales del grafismo mencionamos  tres factores importantes: La psiquis, el cuerpo y la materia escritora, donde los dos primeros son más importantes.

Como ya  dijimos, la escritura en principio es un acto volitivo constituyendo un fiel reflejo de la psiquis.

Este acto recurre al sistema nerviosos  y a través de el, se produce el movimiento muscular por lo tanto el acto de escribir quedara  limitado por la totalidad nerviosa y muscular. En los casos de escrituras parecidas la situación se extiende a la psiquis  y la totalidad general y conforme al precepto que las mismas causas producen los mismos efectos. Este parecido se refleja en la  escritura a menos que existan factores  como enfermedades ambientales  o educacionales  que modifiquen esta situación. La distribución de estas grafías resulta bastante difícil pero siempre existirán diferencias  graficas  aun sumando las semejanzas  serán considerables, por lo tanto el perito debe  buscar profundamente los  elementos  esenciales o sutiles del grafismo.

 

Testamentos  Hológrafos:

En este tipo de documentos existen  diferentes  causas  modificadoras  del grafismo, tales como una  violenta disputa familiar, una fuerte emoción  por la aparición de un ser querido  que ha estado ausente por largo tiempo, la emoción de la situación  propia  que sufre el testado al realizar el acto, sobre todo,  cuando esta con una enfermedad  muy grave o próximo a la muerte. Además, de la debilidad física que presenta,  que puede pedir que alguien le guíe la mano para la firma. Influencia también las posturas incomodas como por ejemplo, estar acostado. Todo lo que en este acto volutivo intenso  que muchas veces se ve reflejado  de su trazado derivado mayor firmeza.

Todas las causas citadas respectos de los testamentos  holográficos  provocan que el estudio comparativo  sea bastante arduo  y puedan fácilmente inducir a error.

La dificultad en la dilucidación  de estos casos  aumenta aun más  cuando entran a jugar grandes intereses  donde se puede ocurrir  a hábiles  falsificadores  para lograr un buen producto. Como el principio para el análisis  podemos establecer:

Fundamentalmente observar las diferencias con  otros documentos  indubitados  contemporáneos o lo más cercano en tiempo a este.

- Profundizar el análisis  en las constantes graficas.

- Establecer la existencia de signos  patológicos   en la escritura, que suelen aparecer en _ estos documentos,   y establecer una constante.

- Comprobar la existencia de contradicciones que puedan desvirtuar  la homogeneidad  propia de todo escrito dubitado. Decir homogeneidad  no indica  carencia de irregularidades, sino constancia.

Como contradicciones podemos citar  el aumento  de actividad que pone de manifiesto en una escritura de mayor  tamaño,  en aquel autor  que esta habituado  a escribir en letra menuda, la  anormal alteración  de los renglones. Otro aspecto contradictorio  es que   un atóxico demuestre  un trazo   las letras y las palabras  una agilidad contraria a su estado físico.

Otros  casos  de contradicción  es la aparición   en un grafismo de signos  siniestro  giros en una escritura progresiva, una escritura apretada  y descendente  al final del renglón   y espaciado  en el resto  del mismo  cuando en realidad   el indubitado es apretado,  esto  es un signo claro de falsedad.

Existe un caso particular  respecto  a los testamentos  que se denomina "In extremis", donde esta realizado por otra persona  y luego de ser leído  al firmante, este lo firma y los testigos del acto, en este caso solo se restringe al reconocimiento de la firma.  


Publicado por Asecrimf @ 20:04  | Documentolog?a
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