martes, 26 de abril de 2011
DOCUMENTOLOGIA : :
 
   La documentología es una ciencia auxiliar que integra a la Criminalistica. Se orienta hacia el estudio del documento, palabra que deriva del latín documentum, que significa diploma, carta, relación u otro escrito que ilustra acerca de algún hecho, principalmente los históricos.
   Por lo tanto, la documentología es aquella parte de la Criminalistica que analiza y estudia todos los documentos en general. Surgiendo paralelamente también la noción de pericia documental, que no es mas que un conjunto de investigaciones tendientes a esclarecer las posibles falsificaciones y adulteraciones, y o a revalidar esos documentos manuscritos o mecanografiados, como auténticos o falsos.
   El documento puede ser un escrito público o privado en que se hace constar alguna cosa. En los públicos la autorización se realiza ante escribano público, mientras que en los privados, por intermedio de ambas partes, o por medio de uno solo de ellos, como prueba contra quien lo suscribe o sus herederos.
   Con respecto a la denominación, existen muchas designaciones para referirse a esta disciplina. No será necesario explicar el porqué de una u otra acepción, pues esto carecería de sentido. La documentología ha sido siempre una especialidad que no tiene pasado como las otras ciencias afines a la Criminalistica.
   Aunque es posible saber, a través de la historia, que el hombre siempre se valió de distintos medios para cambiar o adulterar los documentos, así como también el estudio de las modalidades para llegar descubrir los engaños utilizados.
   Recién con el surgimiento de la fotografía, y su aprovechamiento pericial, se comenzaron a dar las bases de esta disciplina, pero, en su transcurso hubo muchos detractores e improvisados, que hicieron pensar que nunca tendría bases científicas aceptables.
   A pesar de esto, no nos engañemos se ha hablado demasiado pero, aunque los adelantos de la ciencia son muchos aun hoy existen dudas, y las verificaciones, así como el personal especializado, tal vez no tengan demasiado sustento con sus conocimientos como para dilucidar con certeza los interrogantes que se les presentan.
   Pero el terreno es amplio, y lo que, consecuentemente, plantea mas dudas es la vastedad de los temas que complican aun mas este asunto. Digamos en primer término, que de la documentología surgen nuevas clases de pericias; la caligráfica, la dactilográfica, y la computacional.
   Así, el análisis sobre toda clase de documentos, puede establecer su autenticidad o falsedad, ya sea esta por medio de borrados, lavados, correcciones, agregados o modificaciones. También se estudian las falsificaciones de firmas, por imitación o por calco, las falsificaciones sobre documentos de identidad, papel moneda, sellos, estampillas o valores.
   Para el análisis y conclusiones periciales, la documentología se vale de la ampliación del elemento dubitado, ya sea por medio de lupas de distintos tamaños, o el microscopio. La fotografía hace su aporte mediante la macrofotografía, a través de la cual demuestra palmariamente las conclusiones periciales. También tienen amplio campo de aplicación la utilización de reactivos químicos.


FALSIFICACIONES:  

  



   Se incluyen en esto determinadas variables, así como toda una gama de recursos que se encuentran a disposición del falsificador para lograr sus fines delictivos. Son medios que están a su alcance para ser utilizados según le convenga, y que pasaremos a estudiar seguidamente:


Falsificaciones con componentes propios:
 
 Aun cuando ello pueda parecer extraño, no siempre quien adultera un documento se preocupa en conocer los caracteres ajenos, de la escritura que imita. Las circunstancias que concurren pueden ser varias, como por ejemplo la rapidez para realizar la maniobra, como estar convencido de que su intervención no será notada, y con el agregado del factor anónimo, descuenta que nunca lo descubrirán.
   Sin embargo sea cual fuera la idea, el experto cuenta a su favor con el tiempo necesario para descubrir los caracteres de la verdadera personalidad del defraudador, así como la del defraudado. Su identidad oculta estará pronta a ser descubierta cuando el perito analice uno a uno los trazos, las letras y las palabras, buscando luego en otros documentos la llave que lo conducirá a la verdad.
 

Falsificaciones por copiado o calcado:
 
Este sistema conlleva cierta antigüedad y no tiene hoy en día una aplicación muy extendida. El mismo consiste en calcar; papel carbónico de por medio los trazos o la firma, para que de esta manera se pueda reproducir con el mismo todas las características gráficas. 
   Uno de los inconvenientes con los cuales tropezará el falsificador, será que debe ser cuidadoso a la hora de repasar con tinta o birome el calco, y que esto no sea observado a simple vista. Demás esta decir que la simple ampliación, o por medio de la incidencia de un rayo de luz rasante, detectará sin ninguna dificulta el papel conjunto de la tinta y el carbónico.
   Otra variable de esta modalidad reconoce al calcado por transparencia, utilizando un vidrio para copiar los trazos o la firma, y de esta manera poder reproducirla. La posición de pie en la que se lleva a cabo la maniobra puede arrojar luz sobre la investigación del experto.
   Ocurre lo propio cuando se copia mediante la proyección de una luz colocada debajo del escrito. Aunque a simple vista todo parece normal, al realizar una ampliación, se ponen de manifiesto las diferentes detenciones y retomas que revelan la falsedad.
   Falsificaciones mediante la utilización de recortes: La presente forma de falsificación no figura entre las maniobras más populares, ya que resulta un tanto grosera. Sin embargo, ello no significa que, de cuando en cuando, el experto no pueda tropezar con esta modalidad. La razón de ser de este proceder se debe al hecho, que el falsificador no encuentra material disponible, para llevar a cabo su tarea. Por lo tanto, echa mano a este último recurso de tener que recortar partes auténticas y agregarlas a un texto original para cambiar su estructura o agregar una firma.
   Desde luego que de esta manera el hecho sería fácilmente detectable, y sólo podría pasar inadvertido cuando el documento en cuestión no fuera analizado con detenimiento. Es por ello que el falsario, solo en algunos casos realiza esta maniobra con recortes, arma cuidadosamente su propio original, y luego lo fotografía, o fotocopia, para evitar que se descubra la maniobra o para “practicar”. También puede calcar todo lo “reproducido”, copiando el texto íntegro.
   Si bien es cierto que a simple vista al nuevo documento se parece mucho a uno auténtico, no resiste cualquier análisis del experto. Que no solo podrá apreciar las detenciones o los retoques ya mencionados, sino también se notará las diferencias en la estructura de las letras, la inclinación, la conformación de los trazos, dimensión, extensión, etc.
 


Falsificación por imitación:
 
Imitar significa reproducir los caracteres de la manera más parecida posible a los auténticos, tanto en la escritura, como en la firma. La particularidad de este método reside en que el falsario omite deliberadamente integrar sus propios rasgos, preocupado solamente en reproducir lo más fielmente posible todas las características de la personalidad que pretende imitar.
   Sin embargo, este hecho tiene sus aspectos negativos respecto al falsario, porque a la luz de la investigación pericial, su estudio minucioso denotara una disminución de la velocidad en función de la pretendida similitud. Encubierta a una visión general, pero detectada por los pequeños detalles que son observables por ampliación óptica.
   Si bien es cierto que todos estos componentes no se pueden apreciar a simple vista en las falsificaciones por imitación, una vez estudiadas y ampliadas las retomas, detenciones y retoques, indicaran como un dedo acusador la maniobra realizada.


Falsificación por imitación con práctica reiterada:
 
Ya se ha hablado de la falsificación por imitación, así como de los intentos de su autor por parecerse cada vez más a quién haya elegido como destinatario de su trabajo fraudulento. La única diferencia en este caso, consiste en que quién imita no solo copia o reproduce caracteres, sino que intensifica la práctica de tal manera que llega a asumir la personalidad gráfica de su oponente.
   Cabe señalar que esta modalidad es, sin duda, la mas peligrosa y difícil de reconocer con que el perito se puede tropezar. Ya que el falsario se habrá munido de numerosos documentos auténticos, estudiándolos exhaustivamente, reproduciendo con maestría, e imitando hasta los mínimos detalles gráficos del autor original. Por intermedio de una práctica intensiva se puede llegar a convertir en quien pretende imitar, ganando en velocidad, lo cual es casi sinónimo de autenticidad. Claro está, que aunque la imitación pueda ser buena, nunca será idéntica, ya que la personalidad gráfica del imitado jamás podrá ser reproducida exactamente igual, aun con el mayor de los esfuerzos. Estos casos exigirán del experto una agudeza y una atención superior, a fin de no caer en el vicio de reconocer como auténtica una escritura falsa.
   De todos modos, el falsificador dedicará tanto trabajo a disfrazar copiando, que de alguna manera anulará sus propios caracteres. Logrando que los rasgos imitados sean casi perfectos, pero no obstante ello el perito centrará su labor pericial en detectar peculiaridades que identifiquen la verdadera escritura del imitador, valiéndose de un cuerpo de escritura, para descubrir la personalidad oculta, que se halla dentro del documento dubitado.

Falsificación a mano guiada:
 
Guiar la mano significa ayudar a otra persona a escribir, completando un texto, y por supuesto a firmarlo que es lo mas importante. Esta modalidad puede no representar una falsificación mal intencionado. Como por ejemplo, la actitud de quién ayuda a un enfermo, que hallándose postrado solicita ayuda a un familiar, para que de esta manera conjunta puedan confeccionar un documento. Todo esto debido, a que el enfermo no lo puede realizar por sus propios medios.
   Como es de prever, esta situación puede desencadenar en una serie de hechos que estarán de acuerdo con el documento y su repercusión en el futuro. Implicando responsabilidad especial para la persona que haya colaborado en su ejecución.
   En consecuencia, una cosa será la voluntad de llevar a cabo un testamento, por ejemplo, y otra muy distinta utilizar este medio, forzando la situación a favor de quién “guía” la mano. Sin embargo en el caso de que la mano guiada, hubiera sido forzada o inducida, ello constituirá un hecho que se notará en los trazos, circunstancia esta que será detectada por el experto.

Publicado por Asecrimf @ 16:17  | Documentología
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